Este juguete antiestrés con forma de queso es la cosa más mona para relajarse.
Está hecho de silicona de alta calidad, súper blandito y muy resistente, aguanta que lo aprietes una y otra vez sin deformarse.
Mide unos 6 cm de diámetro, un tamaño perfecto para llevarlo en el bolsillo, en el bolso o en la mochila, y usarlo en cualquier sitio.
Es ideal para aliviar tensiones tanto en adultos como en niños.

También es estupendo para niños con TDAH o para mejorar la concentración en clase o en casa.
El diseño es muy realista y divertido, parece un queso de verdad, con ese color amarillo tan característico.
Y además de ser un alivio para el estrés, también es un juguete sensorial que estimula el tacto y ayuda a canalizar la ansiedad.


Es un regalo original y barato, ideal para cumpleaños, fiestas o para cualquier persona que necesite un poco de calma en su día a día.



Y no te preocupes por si se rompe, la silicona es muy resistente y soporta miles de apretones sin problema.
Un pequeño gran aliado para el bienestar emocional, con forma de queso y mucha personalidad.

