Si buscas un juego para reíros en grupo, El Impostor es la caña.
Es un juego de mímica y deducción donde uno de los jugadores, elegido al azar, tiene que fingir que sabe la palabra secreta sin tener ni idea, y los demás tienen que pillarle.
Las partidas son súper rápidas (pueden durar solo unos minutos) o puedes alargarlas todo lo que quieras.

El formato es súper compacto, del tamaño de dos mazos de cartas, así que te lo metes en el bolsillo y lo llevas de viaje, a casa de los amigos, al camping...
donde sea.

Las risas están aseguradas porque tienes que ser muy creativo con las pistas y muy listo para no delatarte.

¡No te aburrirás ni un minuto!

