Este juguete clasificador de colores y formas de madera es todo un descubrimiento para los peques.
Está hecho con materiales de calidad, madera maciza y un revestimiento ecológico, súper seguro para los niños.
Viene con unos tubos de ensayo, unas pinzas y cuentas de colores, y la actividad consiste en que los niños clasifiquen las cuentas por colores y las metan en el tubo correspondiente usando las pinzas.
Parece sencillo, pero es un ejercicio muy completo que mejora la motricidad fina, la coordinación ojo-mano, el reconocimiento de colores y formas, y la concentración.

Pesa unos 200 gramos, es compacto y fácil de guardar.


También ayuda a que los niños aprendan a ser pacientes y a seguir instrucciones.


