¿Te acuerdas del clásico Cocodrilo Dentista?
Pues Hasbro lo trae de vuelta con este juego que es toda una risa.

Es súper sencillo: los jugadores van turnándose para presionar los dientes del cocodrilo, y el que le da al diente dolorido...
¡Zas!

El cocodrilo cierra la boca y te muerde el dedo (sin hacer daño, claro, es todo de broma).

Es perfecto para peques a partir de 4 años, porque es fácil de montar y de usar, y no necesita ni pilas.

Además, ayuda a desarrollar la coordinación y la capacidad de anticipación, mientras se parten de risa con las reacciones del caimán.

El diseño es colorido y resistente, aguanta partidas sin fin sin estropearse.

Está pensado para 2 o más jugadores, así que es genial para jugar en familia, en cumpleaños o en tardes de lluvia.
Y lo mejor es que es tan adictivo que los adultos también terminan picando y riéndose igual que los niños.

Es un regalo clásico que nunca falla, porque tiene ese punto de tensión y sorpresa que lo hace diferente a otros juegos de mesa.
Si buscas un plan sencillo pero con mucha chispa para los peques, este cocodrilo es la solución.

¡Prepárate para darle al diente correcto o ser el mordido!
