¿Te acuerdas del juego de la cucaracha?
Pues ahora hay una versión para los más pequeños, y es igual de trepidante.

Se llama Mi Primer Kakerlakak, y está pensado para niños a partir de 3 años.

La mecánica es muy sencilla: hay que ayudar a la mamá cucaracha a alimentar a sus bebés con bolas de comida.

El que termina primero de darles de comer, gana.

La cucaracha es electrónica y se mueve sola, lo que hace que el juego sea súper emocionante y que los niños entrenen sus reflejos sin darse cuenta.
Las reglas son muy fáciles y se monta en un momento, ideal para partidas rápidas de unos 10 minutos.

Viene con una variante para niños de 4 años, así que va creciendo con ellos.
Es para 2 a 4 jugadores, perfecto para jugar en familia o con amigos.
Y con más de 6 millones vendidos y un montón de premios, es un éxito asegurado.

Un regalo genial para cualquier cumpleaños o Navidad.

